19 de marzo de 2010

¿Son los toros un Bien de Interés Cultural o un Bien de INTERÉS PERSONAL?

RUTH TOLEDANO

Política para matador

RUTH TOLEDANO 19/03/2010


El próximo domingo 28 de marzo, a las doce de la mañana, saldrá de la plaza de la Villa una manifestación en contra de las corridas de toros, a cuyo manifiesto puede adherirse ya cualquier persona en la web www.latorturanoescultura.org. Se trata de una convocatoria a través de la que los animalistas de toda España llaman a los ciudadanos que defienden a los animales a que se unan contra el espectáculo de torturar y matar a un animal por pura diversión y gracias a las subvenciones que reciben tales actos de crueldad, provinientes del dinero de los contribuyentes.

La consideración de Bien de Interés Cultural elevaría la brutalidad de las corridas de toros, en las que se maltrata salvajemente a un animal, a la categoría oficial de patrimonio, lo que a su vez implica no sólo protección o salvaguardia del mismo, sino además su promoción, valorización, revitalización y transmisión. La Unesco señala que la "transmisión" se realizará "a través de la enseñanza formal y no formal", así que, de prosperar los planes de Esperanza Aguirre, el día menos pensado las escuelas madrileñas podrían enseñar a nuestros niños cómo clavar un cuchillo en la espalda de un aterrado becerrito de su misma edad. ¿Es eso un bien cultural? No.En la manifestación, que llegará hasta la Puerta del Sol, se dará voz a aquellos que no la tienen, los toros, pero además se alzará la de la inmensa mayoría de nuestra sociedad. Porque en España nunca se ha querido tener en cuenta a los antitaurinos, pero las cuentas de las encuestas son claras y arrojan unas cifras que sonrojarían al más tibio de los demócratas: más del 70% de los ciudadanos (en general bastante más, vayan ustedes a comprobarlo) son partidarios de prohibir la llamada fiesta nacional (como dice El Roto: "¿Fiesta de los toros? ¡Será de toreros y ganaderos!"). Así lo demuestran las encuestas realizadas por ELPAIS.com, adn.es, antena3noticias.com, kiss.com, rtve.es, elPeriódico.com, ElCorreoGallego.es o informativostelecinco.com, por poner sólo unos ejemplos recientes, cuyos resultados valdrían, en cualquier sistema donde se respetaran de verdad la justicia y la voluntad popular, para convocar un referéndum sobre el tema. La Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que ha llevado el debate al Parlamento catalán con el aval de 180.000 firmas ciudadanas, cuando sólo necesitaban para ello 50.000, lo ha demostrado igualmente.

Los matadores, ante la evidencia de su desesperada situación y de que el futuro, que queremos cercano, será el triunfo de la razón y de la compasión, necesitaban una política que, lejos de aceptar el sentir de la mayoría, toreara hasta el descabello a la democracia. La encontraron, cómo no, en la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien ahora, en uno más de esos gestos histriónicos que marcan su carrera y que compondrán la esperpéntica memoria de su paso por la vida pública, se hace una foto con montera y decide dar el decretazo de considerar las corridas de toros como Bien de Interés Cultural en nuestra región: una manera de proceder propia de tiempos predemocráticos, por no decir totalitarios, por no decir fascistas.

La intención aún es más aviesa si tenemos en cuenta la situación del patrimonio cultural en Madrid. Me refiero a lo que sí merece la pena defender pero se encuentra sin defensa e incluso, en ciertos casos, en un estado de abandono que puede llegar a ser fatal. Independientemente de que las corridas de toros no son un bien, sino un mal (lo advirtió Einstein: el mal es la ausencia de bien en los corazones; ¡si viera lo que esta mujer llama bien cultural!), es una vergüenza que en un par de semanas se declare BIC semejante práctica pero, por ejemplo, el frontón Beti-Jai, único en el mundo en su estilo arquitectónico, lleve 30 años cayéndose, o que se haya demolido la cárcel de Carabanchel, cuyo valor monumental, el de la memoria, era único e inestimable. Valor, claro, que es lógico que no sepa apreciar esa señora bien, la Aguirre, porque las señoras bien estaban abanicándose en los toros, asistiendo a su tortura, mientras la gente mal se encontraba confinada, torturada, en las celdas franquistas. Hubo un día, era periodo electoral, en que la presidenta prometió construir un hospital en la vieja cárcel. Aparte de que la verdadera defensa del patrimonio habría sido crear en esas galerías un museo de los horrores que mantuviera fresca la memoria del totalitarismo, la presidenta mintió. Mentir tampoco está bien.

Roland Barthes escribió que "hay momentos en que uno escribe porque piensa participar en un combate". Yo me he dispuesto, una vez más, a participar en un combate, del que me veo obligada a escribir. Es un combate que no deseo, porque defiendo la paz y la entiendo extendida a los individuos de cualquier especie, pero al que me abocan los violentos. La manifestación del domingo 28 será parte de ese combate, pacífico por nuestra parte, y se celebrará para decir a los que hacen sufrir a los animales que eso no está bien, que eso no es un bien, que proteger actos sádicos y salvajes no está bien, que ensañarse hasta la muerte con un animal encerrado no es un bien. Mal. Está mal. Es el mal.

7 de marzo de 2010

Demostrado científicamente que el toro sí sufre en la plaza


Web AVAT. org . Ponencia del Dr. José Enrique Zaldívar Laguía en el Parlamento catalán, 5 Marzo 2010

Gracias señora presidenta, señores diputados, organizaciones y público asistente.
El título de mi comparecencia es:
El sufrimiento del toro en la lidia: Lesiones anatómicas, alteraciones metabólicas y neuroendocrinas
Los argumentos taurinos para defender la lidia se vieron incrementados en el año 2007 gracias a la aparición de una hipótesis en la que se cuestionaba el sufrimiento del toro durante la lidia. El estudio fue realizado por veterinarios de la facultad de veterinaria de Madrid, y tuvo y tiene amplio eco entre los defensores de la tauromaquia.

Lo que les voy a plantear hoy, en ésta mi comparecencia, son una serie de datos objetivos que aparecen en numerosos trabajos, muchos de ellos llevados a cabo por veterinarios de plazas de toros y publicados en libros y revistas científicas.

Una vez escuchada mi exposición, deberán ser ustedes los que decidan si el toro bravo es un animal adaptado para la lidia, que ha nacido para morir en un ruedo, y lo que es más importante, si dicho espectáculo supone maltrato, dolor y sufrimiento para el animal, y que por tanto sería susceptible de ser prohibido en la Comunidad Autónoma de la que ustedes son diputados, a través de la modificación del artículo 6º de su Ley de Protección Animal.

La lidia consta de una serie de tercios en los que el toro es picado, banderilleado, y herido de muerte con el estoque, siendo posteriormente descabellado y apuntillado.

La puya es un arma metálica cortante y punzante que consta de 6 cm de cuerda encolada y 2.5 cm de púa piramidal tan afilada en cada una de sus aristas como la hoja de un bisturí. Va provista de un tope cilíndrico que debería impedir que entrara en el cuerpo del animal más de esos 8.5 cm.

Son muchos los estudios anatomopatológicos que se han desarrollado sobre cadáveres de toros lidiados para determinar las lesiones que provocan.

Los cánones taurinos marcan como lugar "ideal" para la realización de esta suerte, la zona anatómica conocida como morrillo, que se sitúa en el cuello entre la 4ª y 6ª vértebra cervical, lugar donde asienta una gran masa muscular responsable junto a determinados ligamentos de los movimientos de extensión de la cabeza. Como podrán ver y saber a continuación esto casi nunca es así.

En todos, absolutamente todos los estudios consultados al respecto, se reconoce que los puyazos suponen, entre otras cosas, un gran daño neurológico para el toro.

En más del 70% de los toros estudiados, se ha determinado que las puyas son clavadas en zonas muy posteriores a la indicada como "ideal". Las lesiones descritas afectan a más de 20 músculos, sin contar los intercostales y costales. Todas estas estructuras son necesarias para la movilidad del tercio anterior de animal, los movimientos del cuello, y de la cabeza, y para la función respiratoria. Pero no son sólo los músculos, tendones y ligamentos los que son seccionados, sino también importantes venas, arterias, y nervios

Los resultados indican que la profundidad media de los puyazos es de 20 cm, habiéndose encontrado trayectorias de hasta 30 cm. Se sabe que una sola vara puede abrir hasta 7,4 trayectorias diferentes.

Se reconoce que las puyas provocan fracturas de apófisis espinosas y transversas de vértebras, fracturas de costillas, y de sus cartílagos de prolongación, y que pueden perforar la pleura y el pulmón, dando lugar a neumotorax. Del mismo modo son inevitables las lesiones de la médula espinal, las hemorragias en el canal medular, y la lesión de nervios tan importantes como el plexo braquial (que se ocupa de la inervación de las extremidades anteriores), y de las ramas dorsales de los nervios espinales que se encuentran paralelos a la médula.

Las pérdidas de sangre que sufre un toro en la suerte de varas son algo contradictorias, oscilando entre el 8 y el 18% de su volumen sanguíneo. Un toro de 550 kilos perdería entre 3 y 7 litros de sangre tras los puyazos.

Las banderillas, que se clavan en número de seis, llevan en su extremo un arpón de acero cortante y punzante, que en su parte visible será de una longitud de 4-6 cm. Desgarran muchas de las estructuras anatómicas lesionadas con anterioridad por las puyas, y producen lesiones en unos 10 cm alrededor de donde han sido insertadas, aumentando la pérdida de sangre en el animal.

El estoque, una espada curvada de 80 cm de largo, debería lesionar o secciónar los grandes vasos que asientan en la cavidad torácica, es decir, la vena cava caudal y la arteria aorta posterior.

Lo que sucede con más frecuencia es que el estoque lesiona cordones nerviosos laterales a la médula, lo que provoca la desconexión de todo el aparato motor de la caja torácica, lo que añadido a la gran lesión del pulmón derecho, da lugar a una dramática dificultad respiratoria. La sangre pasa del pulmón a los bronquios, de allí llega a la traquea, y sale al exterior por la boca y la nariz.

En otras ocasiones se atraviesa el diafragma, lo que va a producir una parálisis por lesión del nervio frénico; la lesión del nervio frénico puede determinar compromiso de la función diafragmática con insuficiencia respiratoria.

Se dan casos en que las estocadas son tan traseras que pueden llegar a penetrar en el hígado y la panza.

En otras ocasiones veremos unos pequeños hilos de sangre en la boca y en la nariz. Esto sucede cuando el estoque ha tocado la parte más externa de los pulmones y el toro se traga su propia sangre.

En 57 corridas estudiadas (342 reses) tan sólo el 20% de las estocadas lesionaron la vena cava caudal.

En el año 2003 se publicó un estudio en el que tras el análisis de 434 toros se certifica la presencia de émbolos en el tejido pulmonar y hepático en un alto número de animales, que se atribuyen a la irrupción de la espada en la región intratorácica, órganos intraabdominales, así como en las estructuras vasculares.

La lidia concluye con el descabello y la puntilla.

El descabello se realiza con una espada similar al estoque, pero que lleva un tope de 10 cm. Su misión es lesionar y seccionar la médula espinal entre la 1ª y 2ª vértebra cervical.

La puntilla se le da al toro con un cuchillo de 10 cm de hoja, que una vez introducido en el espacio occipito-atlantoideo secciona el bulbo raquídeo, provocando la parálisis general del animal con disminución de la presión arterial. Los movimientos respiratorios se van paralizando y la sangre circulante, cargada de CO2, produce hipoxia en el encéfalo. Se dice que provoca la muerte instantánea del toro, pero no es cierto, ya que va a dar lugar a la la muerte por asfixia. Algunos animales presentan durante algún tiempo después reflejos que son compatibles con la vida. La puntilla está prohibida en todos los mataderos de la UE por considerarse un método cruel de dar muerte a un animal.

Pero no son sólo éstos los datos que les puedo aportar para demostrar que la lidia es un acto cruel de maltrato animal, con una profunda repercusión en las constantes vitales del toro, lo que demuestra el sufrimiento físico y psíquico a que es sometido.

En estudios realizados para determinar las alteraciones metabólicas que sufren estos animales queda patente su incapacidad para adaptarse a la misma.

32 parámetros sanguíneos han sido estudiados en cientos de toros lidiados y dados muerte en la plaza. Todos estos valores sufrieron importantes modificaciones en un espacio de tiempo relativamente corto, el que dura la lidia, y todas las alteraciones, tanto a la alta como a la baja, pueden ser consideradas como patológicas. Estos animales presentan graves alteraciones hepáticas, renales, del equilibrio ácido básico, del recuento de células sanguíneas, y de sus valores hormonales. En el dossier que se les ha entregado tienen una amplia información al respecto.

Estas analíticas revelan un grave estado de hemoconcentración y deshidratación por la pérdida de fluidos que experimenta el animal.

La presencia de un pH ácido en la sangre en el 93,5% de los toros analizados, demuestra un estado de acidosis metabólica que podemos considerar como grave. Un pH sanguíneo bajo significa que la sangre contiene demasiado ácido, lo que es perjudicial para las células del organismo. El origen de este estado patológico hay que buscarlo en el sobreesfuerzo que supone la lidia, para la que el toro no está preparado.

También ha sido merecedora de estudio la función respiratoria del toro durante la lidia, mediante la medición de gases sanguíneos (gasometría). De estos trabajos podemos deducir un gran sufrimiento.

Las mediciones incluyen la presión parcial de oxígeno (PO2), la presión parcial de dióxido de carbono (PCO2), el pH, el bicarbonato (HCO3-), el dióxido de carbono total (TCO2), el exceso de bases (EB), y la saturación de oxígeno (sO2).

Los valores obtenidos después de la lidia demuestran la incapacidad de los pulmones para eliminar el CO2 que se está produciendo, disminuyendo la presión parcial de oxígeno (PCO2) y aumentando la presión parcial de dióxido de carbono (PO2). Una muestra más de la incapacidad del toro para adaptarse al castigo a que es sometido.

Según el taxidermista de la plaza de toros de Las Ventas, el 60% de las cabezas de toros sobre las que ha trabajado, presentan fisuras o fracturas de cráneo. Un conocido crítico taurino, se refirío a esta circunstancia como el "crimen del estribo del picador"

Un estudio realizado sobre más de 6000 toros revela un gran número de lesiones oculares que sufren estos animales durante la lidia, en el desembarco del camión, o durante la espera previa a su salida a la plaza. En un 23% de ellos, se encontraron úlceras de córnea, desprendimientos de retina, luxaciones y subluxaciones de cristalino, fractura del borde orbitario en el arco superciliar, y hemorragias intraoculares.

Incidiendo en el estudio al que he hecho referencia al comienzo de mi exposición, y en el que nada se dice de todas las alteraciones orgánicas y anatómicas que he descrito, les haré una serie de puntualizaciones con respecto a las afirmaciones que en él se hacen, y que concluyen minimizando el sufrimiento, el estrés y el dolor que padece el toro durante la lidia, y transformándolo en un animal adaptado para tal fin.

El estrés es la "situación de un individuo o de alguno de sus órganos o aparatos, que, por exigir de ellos un rendimiento superior al normal, los pone en riesgo de enfermar", es decir, una verdadera amenaza para la homeostasis, que es la tendencia de los organismos para mantener la estabilidad de componentes fisiológicos vitales como el pH, la temperatura corporal, los electrolitos, o la tensión de oxígeno, por lo que mantener en equilibrio sus valores en un rango estrecho es esencial para la supervivencia del individuo.

Como se puede comprobar trás el estudio de las análiticas, el organismo del toro durante la lidia no puede conseguir dicho equilibrio lo que demuestra su inadaptación a la misma.

Se nos dice que el tálamo del toro es más grande que el del resto de los bóvidos (aproximadamente un 20%), y que por ello estos animales son capaces de responder al dolor con más rapidez. Evidentemente no puedo negar esta afirmación, la de su tamaño, pero si les puedo decir que el tálamo no es el encargado de responder ante el dolor. Esta estructura neuronal situada en el centro del cerebro es la que procesa las sensaciones, propaga los impulsos y quizás los integra, pero es la corteza cerebral la que decide la respuesta que se debe producir.

Se afirma también que el toro carece de neuronas memoria, lo que haría que careciera de recuerdos en lo que respecta al dolor. La percepción del dolor requiere un reconocimiento cortical del estímulo como no placentero. Además, el dolor es una experiencia subjetiva sensorial y emocional que requiere la existencia de conciencia.

El aprendizaje, la memoria, y el comportamiento agresivo, dependen en gran medida de unas estructuras cerebrales que reciben el nombre de hipocampo y amígdala, y no del tálamo.

Cualquier mamífero tiene tres memorias: memoria sensorial que opera en un tiempo inferior a un segundo, memoria a corto plazo, que no se prolonga más allá de 15 a 20 segundos, y memoria a largo plazo. Las tres interactuan conjuntamente y se envian información, y tienen una función definida. La primera de ellas está fuera del control de la consciencia, y actua de manera autómatica y espontánea en todos los mamíferos.

En un estudio que lleva por título: "Comportamiento del toro de lidia frente al caballo y la muleta", se puede leer: "la tienta con muleta en el toro de lidia es inviable dada la capacidad de aprendizaje de estos animales".

Entiendo que el aprendizaje lleva aparejado el recuerdo, que se le niega al toro de lidia, y creo evidente que el toro de lidia, a lo largo de su vida, ha tenido contacto con sensaciones que le han provocado dolor, y que por tanto debe tener conciencia y memoria sobre él.

En este mismo estudio se nos dice que el toro se adapta perfectamente a la lidia, ya que el cortisol, hormona medidora del estrés determinada en toros muertos en el ruedo, presenta valores menores que el medido después del transporte, y que el de los toros que fueron devueltos a los corrales por no ser aptos para la misma, lo que hace suponer que el viaje y la salida al ruedo les estresan más que la lidia en sí.

En dos tesis doctorales, presentadas en la facultad de veterinaria de Madrid (2002, y 2006), y dirigidas por el mismo veterinario que ha hecho estas afirmaciones, se dice todo lo contrario: "los toros lidiados y dados muerte en el ruedo, presentaban niveles hormonales de cortisol más altos que los tomados como control, que son los devueltos por no ser aptos para la lidia, y se concluía que la lidia suponía un importante estrés para el toro, ante el que intenta adaptarse".

Los estudios a los que he hecho referencia sobre las análiticas en toros lidiados, y algunos otros, demuestran que el cortisol está por encima de los valores considerados como normales, y que el toro sufre un gran estrés al ser lidiado. Ante la duda que puede se puede plantear al respecto, les diré que:

"Cuando existen lesiones en las vías de transmisión del sistema nervioso, indispensable para que se produzca una respuesta endocrina ante estímulos estresantes mediada por el sistema nervioso, dicha respuesta se puede ver amortiguada o evitada por lesiones neuronales o de la médula espinal".

Descubrimientos muy recientes indican que las betaendorfinas podrían inhibir las descargas de los precursores hormonales que darían lugar a las descargas de cortisol. Dado que al parecer el toro durante la lidia, descarga estas sustancias en gran cantidad, podría ser ésta otra de las razones por lo que el cortisol medido no sea el esperado.

El agotamiento del toro ante la lidia (tercera fase del Síndrome de Adaptación de Selye), debe ser tenido en cuenta en las determinaciones hormonales por lo que respecta al cortisol, y deberían valorarse los numerosos daños físicos y alteraciones metabólicas que sufre el animal, y que demuestran su inadaptación.

Los análisis sanguíneos en toros lidiados indican altos niveles de potasio y bajos niveles de sodio y de cloruros, compatibles con el posible agotamiento de la glándula suprarrenal encargada de descargar el cortisol, y la aldosterona.

Y para terminar mi comparecencia haré alusión a otra afirmación que se extrae como consecuencia del estudio mencionado. En él se dice que, gracias a la gran descarga de opiáceos endógenos -betaendorfinas, y metencefalinas-, el dolor y el placer se equiparan.

Las endorfinas no tienen poderes mágicos. Todas las endorfinas descubiertas hasta hoy, son descargadas cuando hay estrés y dolor, y no se me escapa que tienen propiedades analgésicas, pero en ninguna publicación científica podrán leer que neutralizan el dolor hasta equipararlo al placer. Si así fuera: ¿que sentido tendrían los estudios sobre el dolor y cómo neutralizarlo?

El estudio de los opiáceos endógenos, y de sus receptores es todavía hoy un gran misterio para la ciencia médica, y sabiendo que se descargan en ingentes cantidades ante situaciones de estrés, de dolor, de sufrimiento, de sobreesfuerzo, de hemorragias, de desequilibrio orgánico, de insuficiencia cardiorespiratoria, y de alteraciones de la tensión arterial, como las que se producen durante la lidia, y que les he explicado, es lógico que el toro, durante la agonía a la que es sometido, no tenga más remedio que producirlas. Los estudios que demuestran lo que afirmo son numerosos, y en el dossier que se les ha entregado tienen algunos ejemplos. En muchos de ellos, se afirma que a mayor indice de endorfinas, mayor es el dolor que se siente y el estrés que se padece (Bacigalupo), e incluso en algunos estudios de medicina humana, y veterinaria, sirven para cuantificarlos. Se ha llegado a afirmar que las endorfinas descargadas en estados de estrés no tiene poder analgésico (Harbach 2007), y varios autores aseguran que las encefalinas representan el sistema modulatorio de mayor relevancia en el intento de adaptación de un organismo al estrés crónico.

Si el toro de lidia tiene esta sobrenatural adaptación para soportar el dolor, el maltrato y el sufrimiento, creo que ésta hipótesis es merecedora de un importante espacio en una publicación de caracter científico, cosa que hasta ahora no ha sucedido.

"El bienestar animal a de abordarse bajo bases científicas verdaderas. La percepción errónea de los animales como seres que no sienten y que por tanto son incapaces de sufrir, hace que se desarrollen actitudes negativas hacia ellos, que se reflejan en conductas de neglicencia, crueldad o trato irrespetuoso".

Observen como sale el toro a la plaza, y como termina su vida, y si todavía alguien puede pensar que este animal ha sido capaz de sentir placer en algún momento de la lidia, pongo mi título de licenciado en veterinaria a disposición de los órganos colegiados que regulan mi profesión.

Terminaré citando a Sófloques que decía: "una mentira nunca vive hasta hacerse vieja".

Muchas gracias señora presidenta y señoras, y señores diputados.

José Enrique Zaldívar Laguía.

Veterinario.
Ver enlace:
Fotos para la exposición

25 de febrero de 2010

DÍA DE ANDALUCÍA.

El próximo 28 de Febrero se va a celebrar el Día de Andalucía organizando de nuevo, una corrida de toros.

No hay excusas para no condenar este acto de barbarie en una Andalucía que ha olvidado e ignorado expresamente la obra de Blas Infante, nombrado por las Cortes españolas Padre de la Patria Andaluza y que con su vida y su obra demostró su gran amor por los animales. Su obra Cuentos de Animales demuestra su interés pedagógico y su famoso Decálogo, es un alegato para la defensa de los animales.

Los toros son los únicos animales a los que se puede maltratar legalmente en España.

La Ley de Protección a los Animales de Andalucía los excluye expresamente de su ámbito de aplicación.

En los últimos tiempos asistimos en Andalucía al resurgimiento y promoción de todo lo taurino promocionado desde el Gobierno. A partir de los años 90, en nuestra Comunidad se han creado 24 escuelas taurinas, donde menores ensayan la forma de matar a una res de corta edad estoqueándola a puerta cerrada, con lo que este último matíz supone en el grado de sufrimiento del animal.

Desde distintas instancias de poder se dan títulos de académicos y medallas de Bellas Artes a toreros, elevando a simples matarifes a la categoría de héroes de supuesta valentía.

La prensa escrita se ha convertido en un gran aliado para la defensa de estos intereses, así como los medios audiovisuales, pues Canal Sur TV y Radio, retransmiten, organizan y premian corridas por todo el territorio de la Comunidad. Y lo hacen en horario infantil, a pesar de las quejas presentadas por este motivo.

Llamándose solidarios los organizadores y dado su temor de que no se llenen las plazas, se promociona la entrada a estos espectáculos mediante abonos a bajo precio para niños y pensionistas. Todo ello se justifica con la idea de dar facilidades y para crear afición.

Pensemos por un momento cuál es el fin último del enaltecimiento de una tradición basada en la más infame crueldad.

No hay belleza en contemplar cómo siguiendo un procedimiento predeterminado, al que eufemísticamente se le llama ceremonia o ritual, se va dando muerte a un animal con el barreno de la pica, los hierros afilados de las banderillas y finalmente el estoque directo al corazón de un animal agónico, que se asfixia en su propia sangre.

Por supuesto que en esta matanza se omiten por completo todas las normas para el bienestar del animal a la hora de su sacrificio, recogidas en la legislación española, europea y andaluza. Es por eso precisamente por lo que los espectáculos taurinos están excluídos de la ley y porque obviamente, incumplen por completo la Declaración Internacional de los Derechos de los Animales.

¿Puede ser lícito crear afición por un espectáculo cruel y sangriento como son las corridas de toros? ¿Cuál es la verdadera razón de todo este despliegue de medios?

¿Puede el padecimiento y sufrimiento inflingido a un toro o novillo constituir la base de una actividad que por, manipulada en su concepto como algo festivo, culto o artístico, sólo puede ser considerada sucia, depravada y maloliente?

Criar, adiestrar con crueldad y comerciar con un animal sólo para que su muerte sirva de regocijo en un espectáculo público es una gran inmoralidad, quizá la más perversa de todas, pues se realiza sobre el ser más indefenso sólo por el hecho de estar en inferioridad de condiciones.

Una sociedad como la andaluza, que promueve leyes contra el maltrato y contra la violencia de género, se desdice por sí sola, dedicando tantos medios para perpetuar costumbres y tradiciones que, en vez de educar, envilecen cada vez más a los andaluces.

Andalucía no se da cuenta que los tiempos han cambiado y que si quiere ser considerada una Comunidad con un verdadero plan de modernización como ampulosamente proclama, no debe incentivar por más tiempo- y menos con el presupuesto de todos los andaluces- tradiciones tan nefastas como los espectáculos taurinos, pues esto sólo sirve para aborregar y entumecer cada vez más a los andaluces hasta sumirlos en la falta de discernimiento o lo que es lo mismo, en la incultura.

17 de febrero de 2010

Vaquillas en Benalup. Carta abierta al presidente de la Diputación.




Sr. Presidente de la Diputación de Cádiz y alcalde de Benalup:

Me dirijo a Vd. para expresarle mi profunda decepción ante la próxima celebración de la suelta de vaquillas por las calles de Benalup.

Como representante que es Vd. del PSOE, partido que se reconoce de izquierdas, avanzado y progresista, es lamentable que, olvidando expresamente su programa electoral general, se dediquen dos días a la celebración de la fiesta de la Independencia de Benalup con la suelta de vaquillas por las calles de la localidad.

No nos parece digno de un representante socialista que no haga nada por poner freno a esta tradición cruel y degradante para los andaluces, como es maltratar en las calles de un pueblo a novillos o vaquillas para celebrar una fiesta.

A muchas personas nos cuesta entender qué relación tiene la independencia o segregación de su ciudad con la vaquilla. Podrá Vd. contestarme, que es una tradición que se viene celebrando desde hace algún tiempo. Y yo le pregunto, ¿sólo por eso tiene que perdurar una tradición cruel?

Los animales en España tienen derecho por Decreto (R.D. 54/1995 sobre protección de los animales en el momento de su sacrificio y Reglamento de la CE 1099/2009) a su protección a la hora de su sacrificio. La vaquilla es maltratada por una multitud hasta que es sacrificada no se sabe en qué circunstancias o muere por extenuación.

Con este tipo de prácticas, a la gente y a los niños se les educa en la violencia y en el maltrato. Se les hace ver que la vida de un animal no vale nada, que sólo sirve para que alguien pueda divertirse un rato ante el morbo de la desesperación y terror del animal en su huída.

Si Andalucía y Cádiz siguen instaladas en este tipo de espectáculos, no creo que jamás salgamos de la incultura por la que somos conocidos en muchos lugares del mundo.

Si Vd. se considera un político de izquierdas, debería intentar parar estos espectáculos depravados y humillantes, que sólo dan una imagen ante el mundo de nuestras costumbres retrógradas, basadas en el maltrato a los animales.

Teniendo que contemplar cómo se organizan este tipo de espectáculos, suenan extrañas las intenciones que se expresan en el programa electoral del PSOE Andaluz cuando se indica que “Andalucía tiene capacidad para crecer como una Comunidad fuerte y respetada en el contexto español y europeo y para seguir construyendo una sociedad madura, preparada, tolerante, solidaria…” y más abajo:” el PSOE de Andalucía apuesta por una sociedad en la que la modernización, el progreso y la riqueza sirvan a toda la población…”

Asímismo, quiero recordarle los puntos del programa electoral del PSOE, que de momento están incumplidos por el Gobierno, y le invito a que preste su disposición por hacer que se cumplan en la provincia de Cádiz.

Programa electoral de 2004:

“Nos comprometemos a garantizar un mayor respeto y un trato más adecuado hacia los animales, mediante la ampliación de los supuestos delictivos contemplados en el Código Penal, el establecimiento de condiciones efectivas de protección animal en todo el territorio nacional y la incorporación de la educación en el respeto a los animales en todos los programas docentes”

Programa 2008:

“Se elaborará una Ley Marco de Protección Animal. Asímismo se modificarán los artículos del Código Penal referidos al maltrato de los animales, con el objetivo de facilitar la ejecución de las sentencias y el cumplimiento de las condenas.”

Sr. González Cabañas, espero que tomará una determinación para que en consonancia con los principios citados, este tipo de espectáculos tiendan a desaparecer,

Atentamente,